Érase una vez el dueño de un negocio…

Esta es la historia de Juan Diego, un joven empresario que para llegar a tener su página web, fracasó en varios intententos.

Juan Diego tuvo la idea de hacer la página web de su empresa porque eso iba a aumentar sus ventas. Inició pensando en las ventajas que quería proyectar, a qué mercado se enfocaría, pensó en los colores y encontró en Internet una página web que sería un referente para desarrollar su página web. Realizando las búsquedas de otros sitios webs de referencia, encontró un sistema “gratuito” donde el mismo sería quien haga la página web con todas las ideas que tenía. Le gustó la idea de hacerla el mismo, el sistema era muy completo con muchísimas opciones de las cuales utilizó unas cuantas que eran las más sencillas de usar pero donde tuvo problemas fue en el desarrollo del contenido porque como este sistema se basaba en una plantilla, habían espacios con contenidos de prueba que no se aplicaban a la realidad de su empresa. Dedicándole varias horas al día, empezó a cambiar el contenido de ejemplo con la información real de su negocio y sus productos y logró completar los contenidos e imágenes, sin embargo pese a que el diseño era de una maravillosa plantilla que él mismo había elegido inicialmente, su página web se veía diferente. Por otro lado, el sistema “gratuito” se terminó cuando quiso tener su propia dirección web .COM razón para lo cual tenía que pagar un valor mensual indefinido mes tras mes, año tras año.

En vista que la página web que hizo en el sistema gratuito no le gustó mucho y como no quiso pagar tuvo que conformarse con una dirección web que era parte de la empresa dueña del sistema. Buscó otra forma de realizar su página web por la que pague una sola vez y solo tenga que contratar el servicio de publicación (web hosting) que es mucho más barato la opción de la empresa del sistema gratuito. Contactó a un vecino experto en sistemas quien captó su idea y ya estaba haciéndola, le puso efectos, un bonito diseño y entregó la página terminada. Finalmente Juan Diego contaba con su página web que invitó a visitar a todos sus clientes y amigos. Sin embargo, cuando ya todo parecía que estaba bien, al cabo de 6 meses tuvo los mayores problemas cuando quiso incorporar un nuevo producto y cambiar la dirección de su empresa, porque su vecino ya no era su vecino y se había cambiado. Trató de contactarlo y no pudo hacerlo. Al cabo de 1 año venció su dirección .COM que no estaba a nombre de su vecino y ya no tenía página web otra vez. Nunca recibió direcciones o claves para que al menos otra persona pueda cambiar la información. Adicionalmente la página pese a durante 1 año fue promocionada a sus clientes, aparecía muy de vez en cuando en los buscadores porque quien lo hizo sabía de sistemas pero no de Marketing en Internet.

Esta historia es muy común y podría ser la de muchos empresarios y emprendedores que inician con grandes esperanzas en su página web, sin embargo en el proceso se topan con una realidad de falta de visibilidad, velocidad, pero sobretodo la más importante: falta de interés de los visitantes para seguir leyendo y contactarse. Es decir, la página puede existir pero es invisible a los ojos del mundo. Por esta razón, la solución requiere una Pagina Web que integre factores técnicos, de Marketing Digital y administración para que el Sitio Web se conecte con las necesidades de quien la visita, poniéndose en el lugar del cliente y además, técnicamente tenga la codificación y elementos adecuados para ser encontrada por los buscadores.

Lograr el éxito requerirá revisar algunos puntos de control que te ayudarán a mejorar significativamente la concepción, el desarrollo, funcionamiento y uso para que muchas personas visiten tu sitio web y las visitas se transformen en clientes. A continuación presentamos algunos tips:

1. La Información de la Página Web debe ser pensada siempre en función de las razones de compra de tu cliente (propuesta de valor). Las razones deben ser razones claras, reales y creativas para llegar a resolver problemas no resueltos aún por tus competidores.

2. “El contenido es el Rey”, esto quiere decir que un sitio definido con un objetivo único con los elementos gráficos creativos y el contenido adecuado, te permitirá lograr empatía con tus clientes que al final inclinará la balanza por ese “sabor” diferente al resto de la competencia. Ver artículo “Storytelling”.

3. Técnicamente hay mucho material que se debe poner en práctica para mejorar la velocidad de carga, etiquetas (metatags), cabeceras (h1, h2, h3, etc), párrafos, elementos “alt” que incluso sirven para personas no videntes. La ubicación de los elementos, lenguaje y redacción son muy importantes para que todo esté claro y nada sea efímero o abstracto tan solo porque “suena bien” sino porque en realidad aporta valor a tu cliente. Los expertos de Google precisamente sugieren buscar razones para que tus clientes regresen una y otra vez a tu sitio web, haciéndolos parte de tu empresa, comunicando la llegada de nuevos productos o el mejoramiento de los existentes, proporcionar un video tutorial, publicando promociones, etc.

3. Cuando ya se ha hecho todo y parece que el sitio ha sido terminado, siéntate a revisar pues en algunos días o semanas, encontrarás algo que debe ser diferente. Así como en el mundo tradicional, por ejemplo en tus puntos de venta, todos los días se debe hacer la limpieza, cambiar de lugar la mercadería en promoción a un lugar visible, etc. la pregunta es: si en tu punto de venta tradicional haces eso, porqué en tu punto de venta en Internet lo haces solo una vez en la vida? acaso no se debería realizar esto todas las semanas como en tu punto de venta tradicional? Limpiar, darle color a un rincón obscuro, hacer cambios, promociones, cambiar información, atender diligentemente a quien llega con un requerimiento, etc.

Antes que topar otros temas técnicos de mucha importancia, se ha intentado describir de manera clara lo más importante pues nuestra página web es VITAL, necesita atención y esto se verá reflejado en los clientes que te contacten y en el Incremento de tus Venta$. El éxito o el fracaso de Juan Diego, puede ser el tuyo, depende hacia donde gires el timón.